30.7.07

Japón.

Siento una gran curiosidad por Japón.
Sé muy poco y me he animado a leer algo de poesía.
Entre las muchas páginas he hallado ésta

margen del yodo,

Y este poema de Enrique Agramonte Robles.




Pronuncia Japón
y deja que la o y la n
formen un eco
y que el eco forme
el círculo rojo
del Sol Naciente
sobre la tela blanca
que viste una mujer.


Repite la palabra Japón
dos veces
y se abrirán
las flores de loto
por miles
sobre un lago apacible
donde hay peces
que se cruzan
formando
sutiles remolinos.



foto gracias a : la pecera

27.7.07

Momento de descanso.

Tendida en el sillón escucho música cristiana, Ricardo Rodríguez, Julissa, Hillsong, Tercer Cielo ; siento como si la música creara un espacio atemporal.

Tú sabes, esos días cuando la lluvia parece eternizarse en los techos, las calles y las plazas; cuando nadie se atreve a salir y la mejor compañía es un mate caliente y canciones, por supuesto.

Cierro los ojos y me quedo quieta, tanto tiempo no estaba tranquila, tal vez así se siente el bebé en el vientre de la madre, sin interrupciones, sin preguntas, sin espera, solo está ahí, presintiendo un mundo que no le inquieta.

Mientras voy tarareando con una voz bastante desabrida, las canciones se van convirtiendo en agua, en sol, en verano, olas, luz, colores, danza, risas, árboles que ondean, brisa, movimiento, regocijo, nubes que saludan, todo el mundo.


Un día perfecto.

Una voz.


(foto de reuters)

26.7.07

Despedidas sin elástico.

Detesto las despedidas.
Eso de ir al aeropuerto y alzar pañuelos blancos y gritando a la distancia la canción del adiós me revuelve el estómago. O en el Terminal ir corriendo al lado del bus que se aleja hasta que duelen las rodillas, me parece bien para esa añeja película de Zhivago, almibarada hasta el mareo, pero no para esta realidad cruel y despiadada, en especial con los que se quedan.

Detesto las despedidas y en especial las con elástico.
Esas que te consuelan y te dicen "oh, sí, pronto nos volveremos a ver" o "vendré pronto a verte" cuando lo único que quieren es volar lejos, olvidarte.
Olvidarnos.

Admiro esos que se van y cierran la puerta de una vez.

Nada de disculpas.
Un corte sano, una herida limpia para que pueda sanar sin parches curitas. La honda herida de la ausencia cicatrizará más rápido y podremos olvidar sin traumas. Si el que se va te libera, el sufrimiento será breve.
Eso es ser una buena amiga- hermana- compañera- camarada - colega- pariente -socia.
Eso es algo que solo saben los que entienden de amistad.

Las ataduras hacen daño, impiden mirar a otros, hacer nuevos amigos, ver el futuro libre sin el / la ausente. Me dicen que eso es cruel. Perder la amistad es cruel, pero qué va, es parte del crecimiento, como los dientes de leche, la muñeca regalona, el primer silabario, la muerte de la madre, las amapolas en el trigal. La vida es renovación, las plantas pierden sus flores todos los inviernos, luego renacen esplendorosas, la vida es perder lo que se ama, obvio que duele.
Lastima.
Hace daño.
Apena.
Desvela.
Tristeza.
Desazón.
Desasosiego.
Soledad.

Todo eso lo sé, lo sufrí cuando te fuiste.

Y ahora que estoy medianamente curada, por favor, no repitas la despedida.


las amapolas gracias a: patrick seeger-efe

20.7.07

Maletín literario, ahora a elegir.

Bastante trabajo espera a los chilenos designados por el Ministerio de Educación para que recomienden los libros que incluirá el Maletín literario. Y lo que ellos recomienden probablemente será lo que se coloque dentro (por decirlo gráficamente).
¿Incluirán una Biblia?
¿Un Corán?
¿A Borges? ¿A Cortázar?, el escritor, no el ministro, obvio.
Un Atlas, uno fiel, porque eso de los mapas es bastante relativo. Recién hoy me guié por uno y me pasé como en 5 cuadras, y que conste que soy una bala en eso del mapeo, obligada por las circunstancias que me denominaban la reina de las calles sin salida me dediqué a estudiar esto del plano santiaguino, ni les cuento lo que se descubre.

Un diccionario ¿verdad?
Hablamos peor de lo que escribimos, y eso es un decir porque escribimos, con suerte, la firma personal para una tarjeta de crédito o algo semejante.

Lo que ellos elijan nunca será del agrado de los 15.000 millones de "opinólogos" que somos, sin duda. Siempre habrá -según algunos- odiosas omisiones o inclusiones innecesarias, amén de la presión editorial.

Como las antologías.
En fin.

Estos son los electores, les dejo algo de ellos para que los conozcamos, algunos cuentan con mi profunda admiración, inclusive he difundido algunos de sus poemas.


* Hugo Montes, Premio Nacional de Educación, profesor y escritor

* Marta Blanco, escritora y periodista

* Patricia May, antropóloga

* Ana María Zurita, profesora con experiencia en promoción de la lectura en Enseñanza Básica

* Alberto Fuguet, escritor y periodista

* Rafael Gumucio, escritor

* Benito Baranda, director social del Hogar de Cristo

* Omar Lara, poeta y cultor en la VIII Región

* Felipe Alliende, escritor y experto en fomento lector y comprensión lectora

* Viviana García, bibliotecaria e integrante del Consejo Nacional de Libro y la Lectura

* Jorge Zambra, escritor de la III Región.

* Elicura Chihuailaf, poeta.


*

el dibujo es del ilustrador: jonathan wolstenholme

19.7.07

¿Cree usted que hay vida fuera del Centro Comercial?

No me gusta mucho la sátira.

Pero a veces el ingenio rompe el prejuicio. Esta columna me ha parecido de una imaginación tal que no puedo negarle su gracia.

Para reír, llorar, no sé; tal vez las dos cosas.



"2.- ¿Cree usted que hay vida fuera del Centro Comercial?


a) Rudimentaria e infrahumana.

b) La ciencia no ha podido establecerlo con seguridad.

c) Sí, pero afortunadamente nuestros misiles están acabando con ella.

d) Cuando compro no me hago preguntas."


3.- Según un reciente estudio, en los próximos 50 años habrá que reducir la población mundial en 4.350 millones de personas si queremos seguir manteniendo nuestro actual nivel de crecimiento y consumo. Según usted, ¿qué criterio debería aplicarse para escoger a los afectados por este recorte demográfico?


a) Por sorteo.

b) Según el poder adquisitivo: las nóminas más bajas y los parados consumen desgraciadamente muy poco.

c) Deben decidir los más racionales y desinteresados; es decir, Europa y EEUU.

d) El mercado se ocupará por sí solo de hacer la selección.


4.- ¿Qué es lo que más le gusta a usted del Museo del Prado?


a) Los sándwiches de la cafetería.

b) Que se pueden comprar postales.

c) Que me recuerda un poco a IKEA.

d) No voy nunca. Prefiero los parques de atracciones.



Sigue leyendo aquí: consume hasta morir.


la foto wka-clarinet.org

16.7.07

Maletín literario.

Me late que somos pesimistas.
Si no, díganme qué significan esas objeciones que circulan en los medios contra la propuesta del Ministerio de Educación de crear un Maletín Literario -una especie de Biblioteca básica - para hogares de escasos recursos.

"A través de la Dibam queremos que 400 mil familias, de aquí al término del gobierno, cuenten con biblioteca básica, tanto en literatura chilena como en literatura universal", explicó la Ministra de Educación Yasna Provoste.

Las declaraciones van y vienen.
"Las editoriales estiman improvisada esta iniciativa, por la indefinición de algunos puntos esenciales, el apresuramiento del llamado a licitación, la falta de claridad en los procedimientos y en los propósitos finales. La soltura con que se adoptan cambios parece confirmar que la propuesta inicial no fue suficientemente afinada."

"Algunos han dicho que la gente no necesita esos libros, que no sabrán ocuparlos, que es dinero botado o es propaganda; "incluso se ha llegado al extremo de decir que venderán los libros para comprar droga".
"La llamada a la creación del maletín es pobre."
(José Manuel Zañartu.)


"Frente a una crisis tan grande de lectura en Chile, todos los métodos son buenos. Igual creo que habría que eliminar el IVA al libro, los estudiantes deberían tener un carnet de rebaja para comprarlos, hacer bibliotecas acogedoras y programas de fomento. El maletín no es malo, pero debiera ser una maleta, o mejor un container".
(Rafael Gumucio)

Lo que ellos van a hacer es tomar los libros e ir a venderlos a las librerías de la calle San Diego y con el dinero obtenido comprar té,
(Herman Bustos.)

"Caben muchos conceptos dentro de un maletín: improvisación, demagogia, intereses exacerbados, negocio, imagen, codicia, descoordinación, apresuramiento. Nos referimos a la iniciativa del Ministerio de Educación de entregar un maletín literario a 400.000 familias de escasos recursos, postergada por acción de los gremios de editores que reclamaron respecto de la confusa y acelerada convocatoria a licitación." (Diego Muñoz.)




En fin, suspicacia por todos lados. Temor a nuevas formas de corrupción. Poca o nada confianza en los "más pobres", que todo lo venden para quizás qué oscuros propósitos, comer, por ejemplo.

Es tan natural entre nosotros pensar mal que ya nos hemos olvidado de pensar bien.
¿Tan imprudente es que los "pobres" tengan acceso a algún libro?

Si llegan a pensar ¿se volverán intelectuales y eso es una amenaza para la élite que ya existe? ¿Tanta lectura les subirá los humos a la cabeza y querrán ser candidatos a algo?

¿O tal vez quieran escribir sus memorias "de pobres" y vendrán a poner en peligro la comodidad que se ha instalado en nuestras ciudades?


¿Cuál es el problema?
La plata, siempre la plata vil, el dinero que no se emplea para esto, aquello o lo de más allá. Varios millones tienen el poder de descomponer el ánimo de los chilenos y chilenas, en especial si se gastan en seres menores, en vidas mínimas que casi, oye, no "apreciarán tamaño obsequio".

Particularmente creo que ningún dinero empleado en libros es un despilfarro. Menos con los impuestos vergonzosos que son sobrecargados los libros, la escasez de bibliotecas decentes, muchos chicos tienen que andar leyendo de prestado, las mamás comprando libros empolvados en la feria, o como yo que, aun gozando algunos billetes extra, tengo que hacerlos rendir en librerías de remate, porque esas elegantes de Providencia para arriba son inaccesibles, a menos que coloquen una buena oferta, los "días R" o algo parecido.

¿Cuándo un pobre va a disfrutar siquiera un libro de buen empaste, papel Biblia, nuevito y olorosito? Sólo de regalo, sin duda.

Síp, tal vez los vendan, se los fumen, los en fin, cualquier cosa. ¿Por qué, además de humillarlos tenemos que dudar de su cordura de cómo usarán el obsequio? ¿Sólo porque les hemos hecho un regalo también tenemos que hacerles un seguimiento policial no sea cosa que empleen mal nuestra sagrada inversión?

Estamos enfermos de soberbia.
Yo creo que es porque no leemos.
Sí, definitivamente.
Si leyéramos un buen poema de Teillier, Mistral o Neruda; si concienzudamente y no para presumir, nos sentáramos en una biblioteca pública a hurgar en los antiguos libros que contiene, o abriéramos de vez en cuando la Biblia que sirve de adorno en la estantería, no pensaríamos mal, por el contrario, podríamos aprender a ver más allá de nuestra puerta, más allá de nuestra vereda, más allá de nuestra calle, más allá de nuestra ciudad, y tal vez nos daríamos cuenta que más pobres somos porque no leemos que por no tener dinero, cuestión que al fin de cuentas se adquiere puro trabajando.

13.7.07

La ciudad de los inmortales.

Viajé al Norte, tú sabes, tengo parte de mi corazón en La Serena y a veces una buena conversa bien vale la pena las dificultades del camino y las seis horas de bus, porque en avión, ni modo.
Fui a los alrededores con mi amiga Run Run, ella quería que conociera un mirador que está en uno de los extremos de la bahía y donde se puede ver la limpidez del mar en una extensión tan amplia que la mirada se pierde al borde de la fantasía.
Historias de piratas, batallas en el mar, corsarios que quemaban sus naves o la ciudad recién edificada, hombres que defendían sus familias, mujeres que protegían sus hijos, en fin, aquel mundo lejano narrado con la gentileza de la amistad.
El camino, lleno de sinuosidades nos hizo llegar a un pequeño lugar que me recordó de inmediato a Borges, esa historia impresionante que asombró nuestra adolescencia y nos hizo viajar a lugares inimaginables. Bueno, mis debilidades no son un misterio, siempre Borges, por supuesto.

"Emergí a una suerte de plazoleta; mejor dicho, de patio. Lo rodeaba un solo edificio de forma irregular y altura variable; a ese edificio heterogéneo pertenecían las diversas cúpulas y columnas. Antes que ningún otro rasgo de ese monumento increíble, me suspendió lo antiquísimo de su fábrica. Sentí que era anterior a los hombres, anterior a la tierra. Esa notoria antigüedad (aunque terrible de algún modo para los ojos) me pareció adecuada al trabajo de obreros inmortales. Cautelosamente al principio, con indiferencia después, con desesperación al fin, erré por escaleras y pavimentos del inextricable palacio. (Después averigüé que eran inconstantes la extensión y la altura de los peldaños, hecho que me hizo comprender la singular fatiga que me infundieron.) Este palacio es fábrica de los dioses, pensé primeramente. Exploré los inhabitados recintos y corregí: Los dioses que lo edificaron han muerto. Noté sus peculiaridades y dije: Los dioses que lo edificaron estaban locos. Lo dije, bien lo sé, con una incomprensible reprobación -"

Si quieres seguir leyendo, continúa en: biblioteca vitanet.cl


9.7.07

"Cita en el día del crisantemo."

Ni siquiera tiene las vitrinas iluminadas.
Ni decoración como las grandes librerías de los malls.
Los libros extendidos por todos lados, sobre el largo mesón, en los anaqueles, sobre sillas, en fin, oferta apetitosa e irresistible.
Los hay grandes, con tapas de letras doradas, los hay pequeños con signos apenas visibles. Unos tan voluminosos que da vértigo hojear cantidades de páginas; otros tan delgados que se leen de un tirón.
Es la casa de remates.
Rematan libros que han quedado rezagados en las imprentas, editoriales o comercios del ramo. Por supuesto, baratísimos. Inverosímiles temas. No tienen ningún catálogo ni orden, simplemente están ahí, expuestos para todo el que quiera hurgar y de pasada comprar alguno.

Adquiero dos joyitas.

Dos antologías de cuentos, de Marcelo Birmajer y la otra de Natalia Roa.
Una ganga, apenas 900 pesos cada uno (un y medio dólar).

"Cita en el día del crisantemo", ¿no es un bello título para cualquier relato?

Ueda Akinari, escritor japonés relata la historia de dos amigos, la importancia suprema para cumplir la palabra empeñada, el honor, la nobleza.
Leo sin prisa. Las palabras entregan toda su fantasía, el misterio, la delicadeza de una hoja de otoño mecida en el viento, el sonido leve de la lluvia en el atardecer.

De regreso a casa me recibe un ramo de crisantemos amarillos, único adorno en la mesa del comedor. Alguien vino a dejarlo como regalo.

Todo un presagio.

7.7.07

Breve explicación para una amiga ausente.

Al contrario de Jota Pe, no deseo atarme a nada. Ni a recuerdos de infancia, ni a olores de canela o a sopaipillas de tardes invernales. No deseo recordar una ciudad del Sur donde los mapuches vocean por las calles el cilantro o el mote de maíz; ni rememorar la Fiesta del Canto Sagrado que se realizaba en Temuco o el cerro Ñielol con sus miles de copihues rojos y blancos.

Ni quiero volver a verme corriendo bajo la lluvia, intentando evitar los charcos y cantando una canción, siempre una canción que he olvidado letra y melodía.


Quiero vivir sin el peso de la memoria ni la ligadura a mis muertos. Enterrados están y con Dios, supongo, todos murieron santos.

Fui feliz.

Fui infeliz, sufrí golpes y carencias, ¿qué hay de aquello si no quedan huellas ni cicatrices?


Lo que deseo es amar desmedidamente este tiempo.

Esta casa, cada persona que me topo en la calle, mis vecinos, la cajera del negocio que me cuenta sus penas y soledades, el barrendero que nadie escucha, la chica que vocea los periódicos, la oficinista de la sucursal bancaria, el taxista locuaz del supermercado, la florista de la feria con sus ansiedades secretas, la chica de la fotocopiadora y su tristeza.


Deseo amar los recónditos detalles de esta ciudad, que al contrario de la que dejé en el Sur, es limitada en su belleza y materialista en sus afectos. Quizá amándola aprenda a perdonar sus carencias. ¿No se perdona más cuanto más se ama?


Quiero que los viajeros sean libres de irse sin desasosiego. Si regresan lo hagan con la alegría de la libertad. Nada hay más vulgar que los reproches ni nada tan patético como las disculpas.


Quiero aprender a usar cada moderno artilugio, aun cuando me cueste trabajo. Y dinero, por supuesto.

Quiero vivir el breve presente sin peso ¿no es algo sencillo de entender?



(la fotografía gracias a reuters)

5.7.07

Me sucedióotra vez.

La vida se copia a sí misma.
Cuando creí que no había otro ejemplar dando vueltas por ahí, me he topado con uno que reivindica mi fe.
Un hombre santo.
Un hombre que ha renunciado a las comodidades, a los privilegios, al buen pasar de las ciudades y se ha ido al fin del mundo, siempre con grados bajo cero, solo para realizar el acto más noble que ser humano puede hacer, predicar el evangelio hasta el fin del mundo, haciendo carne el mandato de Jesucristo.
Recuerdo cuando escribí este post:

"En mi vida he conocido algunos hombres santos. Una que otra mujer también.
Tal vez tú no has conocido a ninguno; esa privación te ha hecho un poco escéptico u obstinadamente agnóstico.
Santos, no de esos para canonizarlos.
No, definitivamente.

Pagan impuestos como cualquier mortal, comen, tienen gripe, a veces se molestan con las noticias contingentes, en ocasiones son tajantes en sus principios (pueden defenderlos a ultranza pero al mismo tiempo pueden entender al otro y conservar la paz); algunos son buenos para la "talla", en fin.
Humanos.
Su amor hace la diferencia.
Su amor por el prójimo es casi un insulto a tanta soberbia desparramada por el mundo.
Su ninguna vanidad.
Su sentido de lo importante y lo superfluo.
Serviciales hasta la tontera.
Desconocidos como la piedra escondida entre la Roca, que ignoramos cuánto de valioso tiene interioramente.
No salen en la tele, ni por casualidad.
Ni en LUN (¡Dios los libre!)
Ni siquiera han sido invitados a un Te Deum. Tampoco eso les quita el sueño.
Sólo quieren hacer suyas las palabras de Jesucristo: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros."
Y de verdad lo están logrando."

Dedico estas líneas a Felipe de Puerto Williams.
Impresionada de su valor.
Dios provea para él y su familia TODO lo necesario.


(Si deseas saber donde queda Williams, mira aquí

4.7.07

Las maravillas del mundo.

Un grupo de estudiantes de Geografía, estudiaban las Siete Maravillas del Mundo.

Al término de la clase, se les pidió hacer una lista de las que ellos consideraban deberían ser actualmente las Siete Maravillas del Mundo.

A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:

Las Pirámides de Egipto
El Taj Mahal
El Gran Cañón
El Canal de Panama
El Empire State
La Basílica de San Pedro
La Muralla China.


Mientras se hacía la votación el maestro notó, que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista.

Así que le preguntó si tenía problema para terminar de hacer su elección.

La muchacha tímidamente respondió. “Si, un poco. No podía decidirme pues son tantas las maravillas”


El maestro dijo: “Bueno, dinos lo que has escrito y tal vez podamos ayudarte”.
La muchacha titubeo, y después leyó, Creo que las Siete Maravillas del Mundo son:
Poder tocar.
Poder saborear.
Poder ver.
Poder escuchar.


Titubeando un poco continuo:
Poder sentir.
Poder reír.
Y … Poder amar.


(la foto es de ricardo ortega-efe.
el texto está tomado de: insidematrix.net)

3.7.07

2.7.07

Frágil.

En un minuto se te remece el suelo donde pisas.
Basta una voz al otro lado del teléfono, una noticia inesperada, un llanto al borde de la histeria y el corazón queda suspendido en un espacio atemporal.

Alguien muere.

Alguien ha decidido colgarse desde el techo.

Detalles que vas atando hasta conformar un paisaje humano que, sin aviso, artera y siniestramente te apresa la garganta.

Algo va ahogándote.

Inesperadas las palabras van ejerciendo una presión hasta que convulsa vomitas lo irresistible.
Ni la poesía, ni la belleza, ni la amistad, ni el color de las rosas pueden auxiliar en momentos así. En el fondo de la desolación sólo un nombre: Jesús, Jesús, Jesús.

La sola fe puede resistir.

La sola fe salvará al mundo.