29.5.08

Frío, frío, como el agua del río.


Brrrrrrrr, se ha congelado hasta mi neurona favorita.


26.5.08

Compasión.

Me da pena la pena de esta gente

que transita asustada entre las losas.

Me entristecen sus pasos, sus zapatos

que crujen tristemente. Me entristecen,

no puedo remediarlo, estas personas

que nunca he conocido, no las veo

-no puedo verlas ya- como adversarios.

Son para mí ya sombras sus pisadas,

la huella silenciosa de su pena

o su remordimiento. Me entristecen

sus trajes de domingo, su cansancio,

el tic-tac fatigado de sus pechos.

Me da pena la pena de esta gente.

Su olor desconocido me entristece.



José Fernández de la Sota


(Puedes leer más en Enfocarte
la foto, calle de Santiago, Chile)



21.5.08

A veces leo noticias.

"New York- Tres ejemplares de la Biblia que Gutenberg imprimió en 1455, serán exhibidas durante cuatro meses en la Morgan Library & Museum de la ciudad de Nueva York.

Las Biblias de Gutenberg, dos en papel y otro en vitela, representan el mayor número de ejemplares en una sola colección.

El museo dice que cada Biblia "tiene características que las distinguen de las demás. "Pero en conjunto, ofrecen ideas fascinantes de los ambiciosos planes de Gutenberg para esta obra maestra de la impresión.''

La Biblia fue impresa por Johann Gutenberg utilizando tipos móviles. Unas 180 copias se imprimieron. Casi el 50 por ciento ha sobrevivido.

La Biblia fue el primer gran libro impreso en el mundo occidental.

La exposición comienza mañana y terminará a través de Septiembre 28."



(Noticia leída en:

http://www.diario.com.mx/nota.php?notaid

19.5.08

Defensa del paraguas.


Ya lo sé, no te gusta y no te gusta usar paraguas.

Te sientes como un inválido, trabado con esto de ponerlo quién sabe dónde, olvidarlo en el bus y molestar a todo mundo cuando va empapado, si es que te pilló la lluvia, porque en general -me dices- el paraguas anda cerrado, molestando a los vecinos con esa punta metálica inservible. ¿Para qué tiene una punta metálica?, preguntas. No es un escudo, menos un arma de ataque.

Para empezar, el paraguas es un adminículo muy democrático y generoso. No hace distinción como, por ejemplo, las cucharas. Las cucharas son de lata, de plaqué, de plástico o de plata. U otros aparatos, los autos, las motos, las bufandas o las corbatas, las corbatas sí que son elitistas.

El paraguas es siempre igual, colorinche o negro entero, no pierde su forma y utilidad. Proteger y decorar.
Una mujer amparada en uno abierto se ve encantadora, en especial si es transparente o de varios colores.
Un hombre, varonil.
Los niños, tiernos.

Un momento memorable es cuando observo una pequeña niña que sale del colegio, cargada con esa mochila llena de cositas de lo más enigmáticas y con un gesto gentil abre el paraguas e invita a una compañera para caminar hacia el hogar.

Es verdad, convengo, el paraguas es de lo más infiel. Se va con cualquiera, no discrimina mano alguna, lo que le gusta es abrir sus varillas y que la lluvia lo empape entero, ahí es feliz, casi baila en nuestras manos. O cuando se opone al viento con valentía de quijote, nadie se la gana.

Hoy se dejó caer una tenue garúa, el aire tibio, las hojas todas por el suelo alfombrando las veredas, saqué mi paraguas transparente, uno sencillo, de esos que venden en el barrio Meiggs y caminé aspirando la limpieza de la ciudad.


16.5.08

Elogio al gorro de lana.

En el plan de invierno mis amigas me dicen que me falta el correspondiente "gorro de lana", al que le cantaba con tanta gracia el folklorista aquel.

Sin duda alguna el gorro es un gran adminículo, usado y recreado por los grandes modistos, sin embargo nada como el de crochet tejido por nuestras madres, suegras o abuelis.

Por mi parte, a veces, en alguno de esos lluviosos inviernos, me he atrevido a tomar los palillos (de crochet, nada) y con una pizca de gracia, en realidad muy poca, he tejido alguno.

El gorro de lana tiene la particularidad de abrigar, decorar y cuando no queremos oír algo, hacernos como que no escuchamos.
Mi amiga L. dice que los más valiosos son de lana chilota o de alpaca, ella los colecciona, la pared de su dormitorio está llena de colorido. Por mi parte guardo uno desde el verano cuando fui al Sur, recuerdo del típico Angelmo;.

Por otra parte, un baile chilote amerita esta prenda, como el sombrero al huaso o la trapelacucha al mapuche.
Dicen que pronto viene la lluvia, estoy preparada.

13.5.08

Plan de invierno.

Estoy preparándome para el invierno.

Poco a poco he ido juntando cachureos, esos típicos, un grueso abrigo, una pequeña estufa y un amplio paraguas, aparte de una bufanda amarilla y unas pantys de lana.

Bueno, y un poco de yerba mate, unos té de menta o rosa mosqueta y un mínimo de café. Un pan de chancaca, tú sabes, para el día que llueva y preparemos unas deliciosas "sopaipillas pasadas".

Claro que nunca tan exagerada como la modelo de la foto.


El invierno amerita un plan de contingencia (el azar no existe), y tú ¿cómo te estás preparando?

10.5.08

Oh, mamy!


9.5.08

Síndrome Dorian.

El día que a mi madre le dijeron "vieja" (en un no tan buen tono), casi le da un soponcio. Me costó un rato largo reanimarla y levantarle su ego descalabrado.

Es que no es fácil, no, para nadie que se cree en "el corazón de la vida", aceptar el paso de los años. ¿Te has fijado la cantidad de anuncios publicitarios de cremas anti-arrugas?

La eterna juventud nos pena (o apena).

Mi amiga C. es fanática del doctor Vidal quien, a vista y paciencia de miles de televidentes desentraña, corta, parte y disecciona un cuantuay en el cuerpo del que se preste al experimento (por lo que ella me cuenta, porque yo, ni que me paguen veo descuerar un ser humano)

Toda clase de terapias, lifting, lipo, estiramientos, corchetes, botox, peeling, rellenos, oh, my God!

Si una fuese un adefesio, pase. Si nadie osara mirarnos por segunda vez, te creo. Pero son chicas lindas, casi perfectas, cutis de seda, ah, no, es que tengo un rollo por acá, una arruguita por allá, que la flacidez, la poca o mucha pechuga, no hay caso.

Cuando escucho hablar un par de amigas con las que a veces tomo té, me entra un escalofrío, casi no las entiendo. Y ni hablemos de las dietas, ese sí que es un temazo entre nosotras.

¿Le sucederá todo esto solo a las mujeres (de puro frívolas que somos) o como Dorian Gray, también a los hombres?



(Fotografía de Tyler Hicks, para New York Times)

8.5.08

Mujer de pie en una esquina del universo.

La mujer está de pie en la esquina.

Está allí hace algunas horas y mientras la oigo recitar sucesivas palabras de los Salmos me pregunto si no necesitará un vaso de agua.

La calle es polvorienta, el sol de mediodía, inmisericorde.

La gente pasa, la observa con indiferencia, como si fuese parte del paisaje, como si lo que recita es materia sabida. Quizá no es esta la primera vez.

Su voz resuena al aire, primero con fuerza, luego, mientras transcurre los minutos va decayendo en sonoridad pero no en convicción.

De pronto deja de recitar y la calle toda se detiene. Un raro vacío, el peso de sus palabras cae como un rayo sobre las conciencias. Los hombres se acercan, abismados, las mujeres sacan su pañuelo y timidamente enjugan una lágrima.

La mujer se va calle abajo y se lleva esa esperanza.

Dos o tres caminan tras ella.



(Por cierto, la fotografía es del volcán Chaitén, nuestra presente tragedia.
Hemos unido nuestras oraciones y esfuerzos, algo bueno entre tanta pena)

3.5.08

Oh, gripe, abandona mi morada.


Tres años sin un resfrío.

Ya se me había olvidado qué se siente. Muy terrible.

La gripe me ha recordado que soy vulnerable, como todos los humanos.


Kiwi al rescate y mucha agua.

Además un poco de paciencia.