30.4.07

Poetas de Chile (parte tres).

"Los adolescentes suelen querer creer
que su patria está en los libros,
y que los poetas y la poesía es lo único sagrado
en un mundo lleno de vulgaridad y futilidades." Rafael Gumucio.




Reponiendo lentamente la mirada sobre las lecturas, esta semana ojeo algunas páginas del periódico dominical; ahí está Artes y Letras de El Mercurio con un amplio amplio artículo de los chilenos en la Feria del Libro de Bogotá, considerada por muchos como la mejor de América Latina. Bue, ya ir a Colombia es una gracia.
"Considerado como "el poeta vivo más importante de Chile", Gonzalo Rojas se paseó por Bogotá con su desplante característico.

La poesía como cualquier arte es un descubrimiento gozoso permanente. Por estos días de breves lecturas devocionales me he dedicado a la otra belleza que nos rodea y nos inunda de sensaciones desconocidas; la música. Canciones que escuché de niña, himnos medievales, melodías modernas, en fin, otro mundo por conocer.

Releo este poema, tal vez hasta lo transcribí alguna vez, ¿no es precioso?

¿Qué se ama cuando se ama?
¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?
¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en particular fugaces
de eternidad visible?
Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.


Gonzalo Rojas
De Contra la muerte, 1964.


Y la foto no esta nada de mal, es de: Gabriel Poblete.
Para lasegunda.com

Aporte a la exégesis:
Antinomia
, palabra k viene del griego anti, contra, y nomos, ley. Se refiere a la practica de vivir sin la debida consideracion de la rectitud y usar la gracia de Dios como una licencia para hacer el mal. Ya que somos salvos por gracia, entonces para el antinomianismo podemos pecar cuanto queramos y a pesar de ello ser salvos. ¡Qué tal!

22.4.07

Poetas de Chile (parte dos).

Tradicionalmente se piensa que la poesí;a es para gente romántica, hiper sensible, medio nostálgica, levemente triste y siempre con lágrimas a punto de salir sin que medie el menor agravio. Tal vez se deba a que todos hemos escuchado desde niños eso de Neruda "puedo escribir los versos más triste esta noche" y ahí nos pegamos.

La poesía es mucho, mucho más que unos versos de adolescente enamorado.
La poesía es un acto rotundo, definitivo, casi violento; te parte el corazón, desmenuza las entrañas y acelera la sangre. La poesía es como aquella machaira griega, firme y punzante que cual escalpelo corta y restaura de una pasada.

"La poesía es como una grieta a través de la cual se ve la realidad" (Antonio Colinas.)
"La poesía es como un perro, te persigue" Así define la poesía Gustavo Álvarez Núñez.
"La poesía es un arma cargada de futuro" (Gabriel Celaya)

El perfil de un poeta melancólico y lánguido a punto de desfallecer es nada más lejos del salmista que decía:
"que se me pegue la lengua al paladar
Si me olvido de ti".

O como lo parafrasea Zurita:

"Que se me derritan los ojos en el rostro
si yo me olvido de ti".


O cuando insiste:

"Las últimas praderas se incendian
y en la abovedada noche de América
los rascacielos flotan como un cielo amarillo
¿Estarás allí? ¿Estarás allí cuando despierte?".

O Salomón que escribió:

"Fuerte es el amor como la muerte
Crueles como el infierno los celos".

Entre los poetas chilenos, concuerdo en mucho de lo que expresa don Nicanor cuando presenta su:


MANIFIESTO


Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los poetas bajaron del Olimpo.


Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.


A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.


Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.

Además una cosa:
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.


Este es nuestro lenguaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata

Al poeta Ratón de Biblioteca.


Todo estos señores
-Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no:
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.


Nosotros repudiamos

La poesía de gafas obscuras
La poesía de capa y espada
La poesía de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La poesía a ojo desnudo
La poesía a pecho descubierto
La poesía a cabeza desnuda.


No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.

*

La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.


Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.


Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firma
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la poesía de café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.
Los poetas bajaron del Olimpo.
*

(Un aporte a la exégesis:
Amartia, del griego Hamartema, "errar en el blanco", teológicamente lo traducen como "pecado".)

19.4.07

Poetas de Chile (parte uno).

Cada generación tiene sus propias grandezas.

Unos seres raros, extraños, singulares que se atreven a mostrar una realidad paralela, la otra, esa misteriosa belleza escondida que de pronto es expuesta en la palabra de un hombre medio alucinado que se atreve a vivir como poeta. Porque si somos sinceros, la poesía no es para esta sociedad un "artículo de primera necesidad" (*) como debería ser.


Dicen que Chile es un país de poetas. Tienen cierta razón, aunque, particularmente creo que ese don está repartido en todo el planeta (gracias a Dios).

Cuando era niña aprendí a leer a Gabriela Mistral.
Luego descubrí a don Pablo y me deslumbré con don Nicanor.
Pensé que después de Pedro Prado, Ángel Cruchaga , Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, Gonzalo Rojas, Alfonso Alcalde, Alberto Rubio, Enrique Lihn, Efraín Barquero, Jorge Teillier, Óscar Hahn, Gonzalo Millán y toda esa cantidad de escritores que poblaron mi adolescencia, poco más había para leer.

Me equivoqué rotundamente.

Las palabras se hacen nuevas como en las estaciones se reproduce la naturaleza y brota profunda, grácil, reluciente.

Esta generación de hoy no está carente de poetas.

Basta leer a Jaime Huenún, Pedro Araya y etc.


Aquí te regalo una muestra de: Raúl Zurita:



Del amor de Chile, del amor de todas las

cosas que de Norte a Sur, de Este a

Oeste se abren y hablan

Los torrentes y los nevados que se tocan

y hablan amándose porque en este mundo

todas las cosas hablan del amor;

las piedras con las piedras y los pastos

con los pastos

Porque así se aman las cosas, las playas,

los desiertos, las cordilleras, los

bosques de más al Sur, los glaciares y

todas las aguas que se abren tocándose

Para que tú las veas se abren

Sólo para que tú lo escuches Chile se

levanta

Sólo para que tú y yo nos miremos

por todo el horizonte, sí mira:

se levantan.



(De: El amor de Chile, Editorial Los Andes)

(*Nicanor Parra)

18.4.07

A ver si te motivo.

"No existen más que dos razones para escribir: tener algo que decir y decirlo".
Oscar Wilde

Ocasionalmente he intentado convencerte a que escribas.
Cartas.
Un blog.
Un diario de vida.
La historia de tu vida.
Hasta un correo electrónico vale.

Tal vez así podrías sacar esa angustia que, voraz, se lleva los días.

16.4.07

Púlpito


"¿No es acaso mi palabra como fuego,
y como martillo que pulveriza la roca?-
afirma el Señor"


Me paro en el podio y tiemblo.
Este instante eterno define
lo verídico de lo falso
lo real de lo irreal
la vida, para que vivas
la muerte en la punta de la lengua.

Me alzo rígida
en la frontera del terror.
Me estremece abrir los labios
¿Podrá alguna de las palabras salvarlos?
O por el contrario ¿los condenará al dolor eterno?

14.4.07

Con paciencia.

Voy poco a poco recuperando la mirada. Paciencia necesaria.
Las formas, las texturas, el hilo invisible que une cada espacio, el sonido de las mañanas cuando se inicia el tráfico de la ciudad.

Vuelvo a sentir la música desde sus notas más difusas,
vuelvo a llenarme los ojos de color.


Ya las palabras se acomodan dentro de la pupila y los colores me saben a descubrimiento.

Todo es lo mismo.
Nada es igual.
Y este poema de Raymond Carver, un resplandor, descubierto en alguna vaga lectura


Late Fragment


And did you get what
you wanted from this life, even so?
I did.
And what did you want?
To call myself beloved, to feel myself
beloved on the earth.
***

Fragmento Tardío.

¿Y conseguiste lo que querías
de la vida, a pesar de todo?
Sí.
¿Y qué querías?
Sentirme amado, sentirme
amado sobre la tierra.

***
Quizás eso es todo ¿no crees?
Quizás es es más que suficiente, aun para los más ambiciosos (as)


Y esta belleza de colores de Sol Lewitt.
(Preciosa herencia)

9.4.07

Sábato.


En este tiempo que estos ojos se recuperan, te dejo alguna de mis lecturas, entre tantas. Espero sean un placer para ti.

Hoy es Ernesto Sábato :

"Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Éste es uno de esos días. Y, entonces, me he puesto a escribir casi a tientas en la madrugada, con urgencia, como quien saliera a la calle a pedir ayuda ante la amenaza de un incendio, o como un barco que, a punto de desaparecer, hiciera una última y ferviente seña a un puerto que sabe cercano pero ensordecido por el ruido de la ciudad y por la cantidad de letreros que le enturbian" (sigue leyendo)

6.4.07

Cumpleaños.

¡Ah, tiempo!, te llevas
La claridad de mis ojos
El corazón amarillo
El verde de los prados
Mi aliento.


A cambio me dejas
Este leve temblor de otoño
Las indefinidas sombras
La arruga del espejo
Mi nostalgia.


Tiempo cruel
¿Cuándo dejarás de perseguirme?

5.4.07


Como una mañana azul

Como un verano amarillo

Como el vacío del pozo

Como colibrí en el abutilón

Como los ojos sin luz



Como una lágrima gris

Como el cuchillo del miedo

Como la noche voraz

Como el velo rasgado

Como los clavos en cruz.

1.4.07

En el hospital.

Una bocanada olor a hospital me da en plena cara al momento de abrir la puerta.

Es la primera barrera que debo traspasar.

Luego la ventanilla. Una funcionaria de pocas palabras y gesto aburrido (¿a cuántas como yo habrá atendido hoy?) me hace las preguntas de rigor, incluyendo solicitud de cédula de identidad.

La segunda barrera ha sido traspasada.

Luego la tercera, el guardia de la puerta, impertérrito, solemne, inflexible. Solo te dejará entrar con el pase otorgado en la ventanilla. Oye, entrar a este lugar es más difícil que traspasar las puertas de la gloria.

La tercera barrera ha sido derribada.

Luego viene el laberinto. El olor a hospital es una mezcla de químicos, lágrimas, humores, dolor, muerte; todo el conjunto estimula a tener el estómago bien puesto, nada de boquitas frágiles que vomiten a la primera. Desde los pasillos se escucha la voz lejana de los enfermos, algunos quejidos apagados por las conversaciones de los visitantes que desean aprovechar todo minuto para saber el tratamiento, la evolución y el resultado de su paciente. Me impresiona la entrega y el tiempo que las personas dedican a esta actividad, olvidando todo el ajetreo exterior se introducen en un mundo cerrado y muchas veces poco agradable.

Camino buscando la que me espera. Mi propia enferma. Su cara se ilumina con una sonrisa tan amplia y gozosa que me hace olvidar todas las dificultades del ingreso.

Tal vez sólo por una sonrisa semejante a la que me regala mi amiga los visitantes lleguen aquí y traspasen las barreras, aun las más complicadas. Es extraño, de pronto recuerdo un trozo de aquel poema de Claribel Alegría que leí en algún momento:



El muro de las sonrisas.


Cuando el canto se oxida

y el paisaje

y todo lo vivido

es un espectro

tu único refugio

es la sonrisa:

ese muro cerrado

impenetrable

sin ayeres

sin hoy

y sin mañanas

donde todos los sueños

se hacen trizas.



(La pintura de Julio Racioppi)