1.4.07

En el hospital.

Una bocanada olor a hospital me da en plena cara al momento de abrir la puerta.

Es la primera barrera que debo traspasar.

Luego la ventanilla. Una funcionaria de pocas palabras y gesto aburrido (¿a cuántas como yo habrá atendido hoy?) me hace las preguntas de rigor, incluyendo solicitud de cédula de identidad.

La segunda barrera ha sido traspasada.

Luego la tercera, el guardia de la puerta, impertérrito, solemne, inflexible. Solo te dejará entrar con el pase otorgado en la ventanilla. Oye, entrar a este lugar es más difícil que traspasar las puertas de la gloria.

La tercera barrera ha sido derribada.

Luego viene el laberinto. El olor a hospital es una mezcla de químicos, lágrimas, humores, dolor, muerte; todo el conjunto estimula a tener el estómago bien puesto, nada de boquitas frágiles que vomiten a la primera. Desde los pasillos se escucha la voz lejana de los enfermos, algunos quejidos apagados por las conversaciones de los visitantes que desean aprovechar todo minuto para saber el tratamiento, la evolución y el resultado de su paciente. Me impresiona la entrega y el tiempo que las personas dedican a esta actividad, olvidando todo el ajetreo exterior se introducen en un mundo cerrado y muchas veces poco agradable.

Camino buscando la que me espera. Mi propia enferma. Su cara se ilumina con una sonrisa tan amplia y gozosa que me hace olvidar todas las dificultades del ingreso.

Tal vez sólo por una sonrisa semejante a la que me regala mi amiga los visitantes lleguen aquí y traspasen las barreras, aun las más complicadas. Es extraño, de pronto recuerdo un trozo de aquel poema de Claribel Alegría que leí en algún momento:



El muro de las sonrisas.


Cuando el canto se oxida

y el paisaje

y todo lo vivido

es un espectro

tu único refugio

es la sonrisa:

ese muro cerrado

impenetrable

sin ayeres

sin hoy

y sin mañanas

donde todos los sueños

se hacen trizas.



(La pintura de Julio Racioppi)

5 comentarios:

alida dijo...

Fuerza es lo único que te pido en mis oraciones, todo saldrá bien
Besos!!!

ojo humano dijo...

Espero en Dios; sé que El proveerá una nueva mirada, la verdad es que he estado descubriendo otro mundo, más lento si quieres, pero muy enriquecedor. Gracias por tus oraciones.

FlorGuerrera dijo...

Hay que respirar y Vivir en lo Sobrenatural...en su lugar santisimo, donde la nube de Gloria cubre, u ahí sus ojos nos ven debajo de sus alas, ahi esta el refugio el lugar secreto....

Un abrazo Tia.

benjamin1974© dijo...

Toyita... En el judaismo, para estas fechas, las pascuas o Pesaj, no solo recordamos la decima plaga. Porque los judios pintaron sus puertas con sangre y fueron salvados. Pero tambien recordamos como Hashem nos libero de Egipto y la opresion de la esclavitud.
Este quizas sea tu Egipto, pero recorda que D-s esta en todo momento... Espera y confia en Hashem que El te va a rescatar de esta situacion.
Saludos.

Alemama dijo...

Saludos y bendiciones a tu enfermita.