26.3.08

Historias de agua, el pozo.

"Profundo es el pozo, si te miras en él
puede absorberte su oscuridad".

(Verso escuchado por ahí).




El grito se escuchó en todo el barrio, un alarido casi inhumano que nos dejó a todos sobrecogidos de temor.

Toda la tarde habíamos estado buscando a Yes (se llamaba Yessenia), gritándo su nombre por las calles, por los canales, por los bosques de alrededor. Nada, ni huella de pies diminutos, ni un juguete olvidado, ni un leve olor a niña.

Corrimos desesperados, ahí, flotando dentro del pozo de su propio hogar estaba Yes, con su vestido de flores pequeñas y su muñeca de trapo en su misma posición, boca abajo, como si se hubiese propuesto acompañarla en ese viaje sin vuelta.

El agua que da vida le dio un abrazo demasiado prolongado y lloramos, sencillamente lloramos ¿qué otra cosa podíamos hacer frente a ese poder?


24.3.08

Historias de agua.

Dicen que el agua será -en un futuro no muy lejano- semejante al oro.

No es una buena comparación.
Se puede vivir sin oro. No sin agua.
Que está cara, lo está, y tal vez quieren decir que será más costosa.
No por culpa del agua, claritamente, sino por cada uno de los habitantes, por ese afán de vivir el presente contaminando y contaminándonos.
Quiero que conversemos algunas historias del agua, si tú tienes una, compártela. Quizás podamos aprender a agradecer lo que tenemos, valorar este presente y definir el futuro para los que seguirán aquí.
Que les heredemos lo mejor.

Para empezar, esta historia.

Era enorme, blanquecino y desamparado. Alguien lo había dejado botado en nuestro barrio y daba vueltas por el lugar esperando la llegada de sus amos. Los perros siempre creen que sus dueños volverán -tienen una fe ciega en ellos-, pero algunos nunca regresan, quizás se les rompió el corazón pero ya no podían tenerlo en un departamento tan pequeño, mejor es ir a dejarlo al campo, allá sobrevivirá y bueno, en la periferia de Santiago siempre hay un corazón acogedor para otro animal, siempre hay muchos, pero como dicen en el Sur "donde comen dos, comen tres, donde comen tres comen…", así ad eternum.

Era la moda, tener una mascota de raza siberiana, era top, un cierto estatus, no sé, esas tonteras que se le ocurren de tiempo en tiempo a los seres humanos, criar un gran danés en un depto de 4x 4 o un rottweiler, lesera pura.

Le dimos agua cada día, sobrevivió muchos días esperando. Y sagradamente a las 9 de la mañana gritaba "agua-gua, agua-gua" en nuestra puerta, con esos ojos insoportablemente inocentes, esa mirada agradecida que solo un perro abandonado te da. Nosotros pusimos el agua, otros vecinos un plato de comida, en la panadería todos lo mimaban, una belleza de animal.

Cuando le doy de beber a mis cachorros, del fondo de mí misma escucho el grito "agua-gua, agua-gua", y la mañana se vuelve más luminosa.



(la fotografía gracias a agencia efe)


21.3.08

Tiempo de introspección.

¿Qué sentido tiene recordar la muerte de Jesús y su forma bárbara, corolario de la crueldad humana?

¿Qué sentido tiene ir de compras y hartarnos con mariscos y otros productos del mar?

¿Cómo hubiéramos actuado si, enfrentados a ese mundo, hijos de esa generación, hubiéramos estado presentes en ese lugar?


"Porque Cristo sufrió la muerte por nosotros, una vez y para siempre, el justo por los injustos para llevarnos a Dios. Sufrió la muerte en su cuerpo pero fue resucitado por el Espíritu". (Palabras de la carta del apóstol Pedro a la Iglesia, Cáp. 3:18)

20.3.08

Adios a otro verano.

Se van los días de sol , las tardes tibias, el placer de las bebidas heladas y la conversación a la sombra de los hibiscos.

¿Otro verano vendrá?

¿Estarás aquí?

¿Estaré?

10.3.08

Pequeñas historias evangélicas (2).

Andrés nació con una discapacidad.

¿Quién pecó - preguntaron las comadres malintencionadas- para que cayera esta desgracia sobre la familia?
La madre cargó con el estigma (años crueles, generación maligna, inmisericorde) y con el niño, el niño que era un ángel. Hijo obediente, alegre, cada día la sonrisa era un sol que iluminaba a cuantos pasaban por la puerta aquella.

Y llegó -como muchas cosas buenas de la vida- el momento memorable, la silla.
Una silla que camina, que cruza la ciudad, que corre por los campos.
En ella Andrés transita por Santiago, con un resto de dificultad, pero viaja. Lejanos están los días cuando, sentado en la ventana de su hogar, soñaba con el olor a las fritanguerías del Mercado Central o ansiaba escuchar los destemplados gritos de los vendedores en las ferias de verduras, música para sus oídos.
Imposible, le había dicho su padre, el sueldo no alcanza (todavía no se inventaba eso del "salario ético").

La madre, busquilla como somos las mujeres, escuchó que en alguna parte prestaban sillas. Prestada, regalada, donada, lo que fuera, el asunto es que después de muchas preguntas, datos, caminatas y entrevistas, logró encontrarla y de pasadita supo de la historia de Joni, la bella Joni, dadivosa y tetrapléjica.


Aquí la historia de Joni.


(la fotografía de felipe lavín; la capital después de un día de lluvia)

4.3.08

Ejercicio saludable.


¿Quién no hizo o hace este ejercicio?

Mamá decía que era muy bueno para la columna y de pasadita una placentera lectura.

Los libros -aparte de ayuda al caminar gracioso- benefician la mente y el espíritu, nada mal, por cierto.


1.3.08

Palabras para J.

Las lecturas del verano, variadas y sin mucha planificación -excepto el Evangelio de Mateo-, me han llevado a diversos poetas que no conocía, entre ellos José Agustín Goytisolo.
Este que transcribo es uno dedicado a mi amiga de milicia, con la permanente admiración.



Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.


Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.


Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.


Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.


Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.


Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.


Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.


Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.


Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.


Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.


Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.


La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.


Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.


Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.


Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.