31.8.07

Mínima historia.

En la estación Carlos Valdovinos suena el alto-parlante pidiendo paciencia por el retraso. El sol invernal ilumina todo el carro, estamos suspendidos como en la Rueda de Chicago, solo tenemos que quedarnos quietos y esperar.

Como ya se ha hecho habitual, el Metro en lugar de detenerse para que las personas suban y bajen, tiene tiempos más largos de espera lo que causa gestos de desagrado entre los pasajeros, muchos miran el reloj y piensan en la excusa que darán al jefe o los descuentos a fin de mes por atraso.
Esta vez no es diferente.

Miro por la ventana y veo en el andén de enfrente a un hombre que habla solo inclinado sobre sus manos.
¿Estará rezando?
¿Está cantando?
No, no tiene audífonos.
Habla y sonríe a sus manos. Luego da un beso a la palma de una de ellas y es en ese momento que logro ver un adminículo mínimo, su celular.
Se para y aborda el carro que entra a la estación

En un pasado no tan lejano, los que hablaban solos en la calle se les llamaba locos.
Ahora son "conectados", "comunicados" o simplemente "modernos".
Cosas de la tecnología que ni Julio Verne se imaginó.


(esta foto del Metro gracias a fernando meza, periodismo global)

28.8.07

Ausencia.

La calle desierta presagiaba un largo paseo. Siempre que se transita solo el camino es más largo. Uno a uno fue contando los mil pasos diarios que exigía el médico, por su corazón, ya sabes, siempre el corazón.
Divisó a lo lejos los duraznos en flor, ese color le recordaba las muchas primaveras, pasadas primaveras cuando la risa brotaba como agua cantarina, cuando el baile no se resistía en los pies, cuando el corazón era un pájaro que cantaba al ritmo de su compañía.

Otra vez los almendros, de nuevo la esencia resinosa de los árboles, otro toque de alergias, nunca le importaron las alergias cuando él la tomaba del brazo y por las tardes deambulaban entre los árboles de la avenida, ah, tantos perfumes alegraban sus conversaciones. Ninguna nube oscura, ninguna flor descolorida, ningún llanto era pena.

Camina erguida, ordena el pañuelo alrededor del cuello, levanta la cabeza, él estaría orgulloso de su entereza; mira hacia delante y de pronto sin una queja, se desploma cerca de mi puerta. Paramédicos, la Help, auxilios, lágrimas, todo inútil, sus últimas palabras son para alabar la belleza del aromo que se eleva desde mi jardín, "cómo le gustaba a Jaime el amarillo", susurra muy lento.
Ningún corazón puede resistir tanta soledad.

27.8.07

Palabras nuevas (2).

Ancestralmente en casa se compraba El Mercurio.

Mi abuela -objetiva ella en muchos casos- decía "por la cantidad de papel", porque aparte de la lectura servía para hacer papel maché, limpiar vidrios, prender el fuego para el asado, colocar a la entrada del hall en días de lluvia, envolver artículos diversos, en especial las paltas verdes que "cubiertas en diario maduran rapidito", en fin, eso.

Mi tío se inclinaba por La Tercera, según él porque no era tan "momia" (de derechas) ni tan comunista, le provocaba alergia cualquier extremo.

Personalmente lo que más me importó siempre fue el lenguaje, el fraseo, la página editorial, la forma de construir los reportajes y últimamente la Columna de Joe Black.
Obviamente el humor y las columnas de opinión son lo más sabroso de una publicación.
Entre los columnistas de diversos periódicos nacionales, uno de los que leo con frecuencia es a Carlos Peña. Él ha escrito sobre la palabra anomia, refiriéndose a lo que ocurre en Chile. La RAE define el término como "ausencia de ley", ¿será para tanto?



(la creación visual es de miriam ordoñez)



24.8.07

Palabras nuevas (1).

No sé si será muy pedagógico memorizar, pero cuando me encuentro con palabras nuevas, de inmediato me nace esa urgencia por atraparlas, saborearlas en el silencio de la noche, escribirlas en cuadernos sin líneas para admirar su dimensión real, en fin, disfrutar.

Una y otra vez las digo como si ese ejercicio me aproximara a la eternidad, donde - estoy totalmente segura-, existe una gran Biblioteca, más completa y extraordinaria que la de Alejandría, obvio.

Y he aprendido varias de significados diversos, extrañas, musicales y divertidas.

Como Tombuctú.

Tombuctú.

Toda palabra es la representación de algo. Y su oculto significado se nos revela dejándonos absortos, casi no queremos respirar para no romper el encanto del sonido y la perspectiva de cada letra. Aun cuando la palabra haya sido oída o leída, mientras no se revele no podemos comprenderla, ni se da eso que los antiguos llamaban "rhema".


Tombuctú es un lugar, un pueblo, una tierra habitada por personas que aman la lectura a tal punto que han empezado a soñar con una nueva Biblioteca, resucitada de sus propios manuscritos. Quizás -si Dios alarga mi tiempo- pueda alguna vez sentarme allí a leer palabras nuevas bajo el sol del desierto ¿quién sabe?


(la fotografía es de andy gilham, que anduvo por allí)


17.8.07

Suficiente.




Te regalo esta canción, una melodía que anime tu espíritu en estos días no fáciles.

Fue dedicada a Joni Eareckson Tada por Jaydeen Georgeff y tiene relación con el pasaje escrito por el apóstol Pablo en 2 de Corintios 4:7-12

¿Alguien nos puede ayudar con la traducción?


16.8.07

¿Cómo estaría este salario ético?

Cada cierto tiempo ponemos de moda términos que nos suben el pelo.

Es interesante y humanista hablar de ética por estos días (suena a griego ¿no?). Los medios reflejan como en un pequeño caleidoscopio la referida palabra. Suena bonita, tema de sobremesa mientras se disfruta un mojito en algún bar elegante, es de buen tono adherir a causas tan nobles y soñadoras, de tanta moral, que nos hace -uyyy- falta en estos días.

Salario ético. Etico piletico pilinpinpetico, pelado, peludo (en realidad salario más que pelado). Entre tanto concepto ¿y cuándo?

Bastaría solamente que recordáramos como país cristiano que nos auto-referimos y sin el afán de predicar, las palabras de Jesús en el Sermón del Monte, el mejor tratado de ética y moral que se haya escrito (es mi modesta opinión, si tú encuentras que el Tratado de Aristóteles a su hijo Nicómaco es mejor, no me parece mal, para qué discutir):

"Por tanto, traten ustedes a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes, porque en eso se resume la ley."



(el oro, ni idea de quien es, mío no)

15.8.07

Rojo.

Este ha sido el año del rojo.

No sé por qué pero la vida toda ha tomado ese color, el que detestaba de niña, mi madre con empalagoso acento afirmaba, te queda muy bien el rojo, te sienta de maravilla.
Y me regalaba suéteres, faldas, sombreros, horrible color de la sangre, la muerte, los animales heridos, mi pollita regalona víctima de algún virus desconocido, tirada en el patio, sin vida.
Como decía mi abueli, "la vida tiene muchas vueltas", y ¿quién diría que usaría el rojo con agrado?

Mi profe de Hermenéutica me enseñó la belleza de los tulipanes que cultivaba con esmero. Adivinen el color. Sip, eso, como los de la fotografía. Yo, provinciana que en la vida había visto tanta luminosidad en pleno invierno, me deslumbré.
Luego fueron unos zapatos de regalo (alguien me amaba, "a nadie le falta Dios"), taco delgado, blandos, cómodos, podía caminar cuadras y cuadras sin un dolor y eso es mucho decir porque casi todos los zapatos de tacón te dejan imposibles los pies.


Una puede cambiar. No sé qué tanto, pero los prejuicios pueden ser corregidos por algo o alguien que tiene la santa paciencia de ponerte atención. Si alguien te ama.


(los tulipanes son de lonna lisa williams)


10.8.07

Vestido nuevo.

Santiago parece dormido en un ensueño de muchacho estrenando un traje a medida.
Raro y bucólico.
Pronto el sol aparece y nos arrebata la belleza fugaz.
¿No es la vida una especie de fotografía guardada en emol?

(Mmmmmmmm, parece que la nieve me puso triste. )


(foto de anita yunge)

8.8.07

Nieve en Santiago.

¡Qué belleza de noche esta noche!

La nieve visitó nuestro jardín, la ciudad, las calles, recién estaba hablando con una amiga que nunca había visto nevar y de pronto empiezan a caer plumas desde el cielo.
Todos gritan en las callles, corren, juegan, adultos, jóvenes, niños, la alegría se siente por todos lados.

Esta noche no vamos a pensar
sólo disfrutaremos este momento precioso.

(la fotografía de emol.com)

7.8.07

Una vida sin libros.



(para agrandar pulsa sobre el dibujo)
Me gusta Enriqueta.
Y Liniers.

Se puede visitar en: autoliniers


Y en su sitio oficial.


6.8.07

Otra vez 100 palabras.

Me gusta Santiago.
Contar sus mil historias es una ardua tarea.
Entre todos puede ser muy interesante. De hecho el libro publicado por plagio 2006 estaba muy entretenido.

Y de nuevo el Concurso de 100 palabras.
Manda tus cuentos a esta web:



la foto es de: alex huber

4.8.07

Sencillamente, Gabriela.

Tantas páginas escritas y tantas por escribir.
Más de 300 poemas inéditos esperan para encontrarse con los ojos de nuevas generaciones. Jóvenes que apenas leen, muchos ni siquiera darán importancia al hallazgo. ¿Qué va? ¿Cuántos poemas ignoramos? ¿Cuántas palabras ni soñamos su significado? ¿Y a qué leer tanto muerto?
Una muerta en este caso, escuchar una lectura en la voz de alguien que nunca conoceremos, raro ¿no?
Los muertos nos habitan, logran sacar de nuestro interior la desolación con su sola palabra o entristecernos con una música; o tal vez como Bergman, maravillarnos.

Mi amigo P. descubrió a Gabriela cuando estudiaba Lingüística. Desde ese tiempo me insistía en la solidez de su escritura y la coherencia de su pensamiento. Así fue como la descubrí y cada cierto tiempo vuelvo a los poemas habituales, no por exceso suenan trillados, la verdad es que mientras más profundizas, más entiendes un mundo sólido, reverente, amplio, rico en conceptos y consistente en su fe.

Quizás con el tiempo logremos apreciar lo que somos en los que hemos sido.

Tal vez nuestros muertos logren el milagro de revivir en nosotros el canto, la fe y la maravilla de estar vivos, de pensar y de saber que podemos expresarnos con más de cuatro interjecciones ordinarias y degradantes.

¿Por qué no iniciar hoy un acercamiento a la sencillez y amabilidad de Gabriela Mistral en la belleza de este poema?


UNA PALABRA


Yo tengo una palabra en la garganta
y no la suelto, y no me libro de ella
aunque me empuja su empellón de sangre.

Si la soltase, quema el pasto vivo,
sangra al cordero, hace caer al pájaro.

Tengo que desprenderla de mi lengua,
hallar un agujero de castores
o sepultarla con cal y mortero
porque no guarde como el alma el vuelo.

No quiero dar señales de que vivo
mientras que por mi sangre vaya y venga
y suba y baje por mi loco aliento.

Aunque mi padre Job la dijo, ardiendo,
no quiero darle, no, mi pobre boca
porque no ruede y la hallen las mujeres
que van al río, y se enrede a sus trenzas
o al pobre matorral tuerza y abrase.
Yo quiero echarle violentas semillas
que en una noche la cubran y ahoguen,
sin dejar de ella el cisco de una sílaba.

O rompérmela así, como la víbora
que por mitad se parte entre los dientes.
Y volver a mi casa, entrar, dormirme,
cortada de ella, rebanada de ella,
y despertar después de dos mil días
recién nacida de sueño y olvido.

¡Sin saber ¡ay! que tuve una palabra
de yodo y piedra-alumbre entre los labios
ni poder acordarme de una noche,
de la morada en país extranjero,
de la celada y el rayo a la puerta
y de mi carne marchando sin su alma!



la fotografía de: ali jarekji

1.8.07

Aromo.



aromo
aroma
aromado
amarillo
perfumado
aromar


Cuando todos los árboles parecen dormir y secretamente elaboran su entrada triunfal en un par de meses, como un precursor de los miles de perfumes que nos esperan, el aromo aparece terminando julio con un toque alegre de amarillo, avisando que la primavera no tarda, que esperemos días esplendorosos, el sol ya viene para los que buscan sentados en las plazas un poco de calor que entibie sus dolores, cruel ausente.

Mi casa se adorna gratamente con la llegada anticipada de los renuevos.

Los que pasan por la vereda respiran profundo y sus ojos brillan en el amarillo que se eleva entre las nubes amenazantes, saben que las nubes nos abandonarán pronto y en su lugar aparecerán los colores y los volantines en el cielo.