31.10.07

Locoto.

Los que bautizaron Arica "la ciudad de la eterna primavera" no andaban tan perdidos.

Camino en estos días por calles soleadas tibiamente, nada de ese sol escandaloso y quemante de Santiago, ni el tráfico estridente de la gran ciudad. Por el contrario, taxistas amables, tarifa justa, calles tranquilas, aguas de mar tibias-tibias-tibias. ¡Qué agradable es sumergirse en el Pacífico!, una paz en el ambiente, las tardes plácidas, provincianas, por cierto. Y ni les cuento de las comidas.
Como todos saben que colecciono palabras, encontré ésta:
LOCOTO, una especie de pimenton-ají que pica hasta los ojos y enciende el estómago como fuego. Lo recomiendo en cantidad muuuuuuuuuuuuy moderadas.

Arica es un bello lugar.

Estoy en un paraíso y quiero volver a casa ¿seré fome?
Parece.

30.10.07

Cartas (IV)

Un amor que no necesite regreso
(Roberto Juarroz).





¿Todavía nos recuerdas?
¿Hay una sombra de alegría sobreviviendo a la desolación de la despedida?
¿Todavía guardas las palabras que dijimos antes que el avión enfilara hacia la oscuridad?
No quería escribirte, pero con frecuencia se es infiel a sí misma. No quería que la nostalgia volviera a arruinar el maquillaje, pero ya ves, tropezamos con la misma piedra.

Inevitable, no dejamos de pronunciar tu nombre.

Inevitable, no dejamos de recorrer las inciertas veredas y volvemos a recitar las mismas palabras. Palabras de poetas que aprendimos de memoria, cargadas de sentido.
Las mismas canciones como la misma primavera que ha regresado con su regalo de perfumes, las rosas en los jardines del barrio, la rosa morada que dio placer a tus ojos, la música que bailaba en tus pies, la mirada desesperada cuando alzaste la mano y supiste que jamás regresarías. Todo forma un caleidoscopio de colores cuando escribo esta última carta.

Después de hoy prometo dejarte libre, prometo que no se leerá tu nombre en mi libreta de apuntes, ni en las servilletas de los restaurantes ni en cartas que no te envío.
La libertad a veces provoca desasosiego, pero no hay otra manera de vivir y es la única forma de amar que conozco.

22.10.07

Cartas (III)

Tantas cartas escritas, tantas como personas.
Pero tal vez ninguna como ésta, escrita por la poeta Claribel Alegría.
Un hallazgo ¿no crees?


Carta al tiempo.




"Estimado señor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaños.
Recibí su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niña, impaciente lo esperaba;
me vestía de fiesta
y salía a la calle a pregonarlo.

No sea usted tenaz.
Todavía lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.

Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.

Y usted insistía
y no respetaba la humildad
de su carácter dulce
y sus zapatos.
Después me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.

Amigo de mi padre
para ganarme a mí.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecían más blancas las paredes.

Y había alguien más,
usted le hacía señas.
El le cerró los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme
Le prohibo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vértebras el frío.

No me persiga más,
se lo suplico.

Hace años que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
¿Por qué me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueño,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niños.

Reconocí su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridículo traje de entretiempo.

No vuelva,
le repito.

No se detenga más en mi jardín.

Se asustarán los niños
y las hojas se caen
las he visto.

¿De qué sirve todo esto?
Se va a reír un rato
con esa risa eterna
y seguirá saliéndome al encuentro.

Los niños,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganará sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabía. "

*

(foto: agencias afp)

20.10.07

Cartas (II)

Hay cartas de todo tipo, de amor, amistad, formales para trámites, peticiones, invitaciones, editoriales, presentaciones, en fin.

Esta carta es de la Presidenta de Chile. Independiente de su política de gobierno, de sus éxitos o fracasos, siento respeto por esta mujer y ¿por qué no?, ruego a Dios por ella, acogiéndome al consejo del apóstol Pablo: "que se ore por las autoridades para que tengamos un ambiente de paz y tranquilidad, donde sea posible adorar a Dios".

Encontré que sus palabras la retratan por completo y acepto sus deseos que nos vaya bien. Esperamos que así sea.

"Quiero, antes de que comience la lectura de este Programa de Gobierno, compartir algunas cosas que he aprendido en estos meses al escuchar a los chilenos y al estar con ellos, creando una nueva esperanza.

Yo no fui criada para el poder ni nunca hice nada para obtenerlo. No pertenezco a la élite tradicional. Mi apellido no es de los apellidos fundadores de Chile. Me eduqué en un liceo público y en la Universidad de Chile. Estudié medicina porque me maravillaba la posibilidad de curar a un enfermo, de quitar el dolor, de borrar la angustia y traer de vuelta la alegría al hogar de un niño enfermo.

Como a la mayor parte de los chilenos, no se me ha regalado nada. Casi todo lo que sé lo he aprendido luchando, por amor a mis hijos, a mi profesión, a mi país."
Sigue leyendo-


(la foto es de homero monsalve, parque quinta normal)







19.10.07

Cartas (1)

Ayer recibí una carta.

Si esta frase la hubiera escrito hace 10 años no tendría novedad ninguna.
Pero hoy es totalmente inusual.
Casi de colección, no, de museo más bien.
El cartero ya no entrega sobres de color crema y letra manuscrita, tal vez suena hasta anticuado decir que alguien puede darse el trabajo de escribir a mano, comprar un sobre de color delicado, ir hasta la oficina de correos y pagar por el envío, cuando es tan sencillo sentarse frente al ordenador, teclear unos minutos -si te equivocas puedes corregir sin dramas ¿alguien se acuerda de la goma de borrar?- y luego de hacer un enter el mensaje voló y en unos minutos llega a destino, aun cuando esté a miles de kms.

El cartero apenas nos entrega unos sobres plásticos con cobranzas, agua, luz, fono, una que otra promoción, alguna misiva en serie de algún candidato, en fin, nada especial como este sobre que tengo en mis manos.

Color verde claro, con una estampilla de un país que me hace soñar, India.

¿No sueñas tú también que algún día viajarás a Bombay, Katmandú o Delhi?
En el interior un cariñoso saludo con letra menuda y pareja, buena ortografía, delicado el contenido. Nostalgia incluida de su parte. Es natural cuando estás tan lejos de la patria, costumbres tan distintas, clima tórrido, a veces soledad.

Recuerdo a D. con su sari y ese color aceitunado que se va adquiriendo a medida que pasa el tiempo.
Con todo lo maravilloso de India, la belleza y la pobreza, D. añora el pequeño y provinciano Chile.


(el detalle es de manish arora)

18.10.07

16.10.07

"Memento mori."

A propósito de los "femicidios" -término que se ha popularizado en la prensa local-, me acota un querido amigo que mi "musa" anda medio tétrica por estos días.

La verdad es que he asistido a varios funerales en este último tiempo, no sé por qué, pero la vida de pronto nos coloca de moda ciertos actos. A veces se emparejan varios amigos al mismo tiempo como si por ello les fuesen a otorgar un premio y asistimos (previa invitación) a una serie de fiestas con torta de novios, en otras las graduaciones de cursos varios, post grados y eso. O asistimos varias semanas a algún "baby shower" sin contar las despedidas de soltera, en fin, esta vez le tocó a los muertos, la madre de una amiga, Cecilia, la madre de un amigo, eso. Nada programado, obvio, la muerte no es algo que se espere.
Sin embargo sabemos que morir es algo cotidiano, común, parte de cualquier día. Como hoy, salgo a comprar pan y en la esquina hay una moto tirada en la vía, un automóvil con la delantera destrozada, el conductor mira alucinado, ya sabe el largo camino que le espera por este accidente. Un plastico negro cubre un cuerpo joven, el de la moto, por supuesto. Carabineros, ambulancia, gente mirando, yo.
Como decía Pavese, "la muerte tiene una mirada para todos".
Los romanos usaban la frase "memento mori" que significa "Recuerda que vas a morir" en el sentido de "Recuerda que eres mortal". Solía usarse para identificar la fugacidad de la vida.
La frase tiene su origen en una peculiar y antigua costumbre. "Cuando un general desfilaba victorioso por las calles de Roma, tras él un siervo se encargaba de recordarle las limitaciones de la naturaleza humana, con el fin de impedir que incurriese en la soberbia y pretendiese, a la manera de un dios , usar su poder ignorando las limitaciones impuestas por la ley y la costumbre."

13.10.07

Matar lo que se ama (III)

Y cargados de amor, con nuestros muertos
y las flores que a veces les llevamos
a sus tumbas,
las mismas que engalanan nuestras fiestas
de juventud, pensemos que vivimos
un sueño fehaciente.
Sólo que a veces, solos, nos quedamos
pensativos, diciendo, como un eco:
¿será verdad?
(Juan Gil Albert)

Recordé aquellos funerales del Sur.
Mucho canto, mucha flor, muchos amigos a pesar del día laboral. Palabras de apoyo a la familia, palabras de elogio para la -occisa le dicen los entendidos en cuestiones mortuorias- que un hombre asesinó (se dice que la amaba).

Así enterramos a Cecilia, un dìa lunes de septiembre.
Recién llegada, la primavera nos invade con perfumes y molestas alergias, nunca olvidaremos esta primavera.

Nada de crematorio o parque moderno, nada de eufemismos o falsa retórica en el discurso. Sólo el pueblo, gente sencilla que camina el largo trayecto desde la entrada Recoleta del Cementerio General hasta llegar a las sencillas tumbas que apenas ostentan un jarrón de flores marchitas, una cruz de madera y letras de pintura barata. A pesar de la sencillez, todo era digno (excepto -como siempre- el típico "curado" que da la nota).

La madre entera, de pie frente a la tierra que como una boca hambrienta esperaba el cajón.
Después regresamos lentamente, silenciosos. Los niños pidieron helados, los jóvenes compraron una bebida. Los adultos miraban los nombres en las lápidas -cientos de nombres desconocidos- con un cierto desánimo. Breve la ceremonia, largo el regreso, lágrimas secretas, nadie quiere llegar al hogar donde Cecilia no estará. Para los hijos, lo peor está por venir.

Un momento absurdo, un lugar equivocado, un fierro que golpea la cabeza, impotencia.
Y luego este acto, corto y contenido.
Ya habrá tiempo de gritar.
¿Es así morir? ¿Tan rápido?
¿A esto se reduce la existencia?


11.10.07

Matar lo que se ama (II)

Los Angeles en verano instala un cielo de acero sobre la cabeza de sus habitantes.
Ni una brisa mece los viejos tilos de las estrechas calles, añosos árboles que protegen del candente sol y del viento que cruza la ciudad a ras de suelo levantando un polvo fino que reseca hasta las pieles más jóvenes.
Tal vez porque no había brisa ese día, tal vez porque el calor se atraviesa en la garganta, tal vez porque la ausencia era una tenaza en el corazón -no sé, pueden ser tantos tal vez- fue que Samuel sacó su arma, la limpió, cargo algunos tiros y enfiló para el centro. Sabía que a esa hora Olga estaría en el Colegio.

No se equivocaba. La profe estaba preparando algunos apuntes para sus clases, colocando notas, pensando cómo hablarles de Dios a esos pequeños inquietos y vivaces que les gustaba más hablar de pololeo que de religión. Se sentía preparada para partir. Había hecho provisiones para un largo viaje, presentía que sería pronto. Recordaba las palabras amenzantes, los golpes, las injurias, hay hombres -pensó- que saben cómo intimidar. El temor no era su bandera y sin embargo sabía que la distancia calma los ánimos, pronto se iría al Norte.

Desde el patio de entrada escuchó la voz del hombre, su marido.

El auxiliar gritaba detrás de él, vio el arma apuntándola, el disparo fue un resplandor en la tarde que se anunciaba en las sombras levemente más largas. Olga supo que el viaje al Norte quedaba pendiente, uno definitivo había venido y era sin regreso.
No se opuso, estaba preparada y una sonrisa fue su último saludo al homicida.


10.10.07

Matar lo que se ama (I)

"todos los hombres matan lo que aman,"
(Oscar Wilde)

Las imágenes se suceden una a otra, ella con mini, ella ríe en mi cara, ella instalada en mi cabeza como una maldita droga. La odio, la amo, el miedo me recorre la espalda, miedo a no verla de nuevo.
La busqué en las calles como un alucinado, gritaba su nombre, hurgaba en los recuerdos, un segundo y no está más ¿qué has hecho de mí, mala mujer?
¿Qué veneno me has dado para esta fiebre?
Mirarla una vez, sólo una vez. Partí como loco al Terminal, ella se iba al Sur, nunca más regresaría.
No, señor, no quise matarla.
¿La piedra en mi mano?
Tampoco sé cómo llegó ahí.

Se necesita una piedra, solo una, para matar lo que se ama.
El destino, los celos, este desequilibrio que me atormenta.
Y ahora ¿qué cómo podré vivir sin ella?


(De una pedrada en la cabeza murió Yasna Linares Huanta (25) quien fue atacada por su pololo cerca del terminal de buses de Arica argumentando estar celoso. Fuente:la segunda)

9.10.07

Sombreros para S.

A mi amiga S. le encantan los sombreros.

La moda actual a veces es extravagante pero no por eso deja de ser interesante la propuesta de Alexander Mac Queen.

7.10.07

Primavera con zapatos rojos.

Cuando una es adolescente sueña con unos zapatos rojos.
Y en lo posible vengan acompañados de un auto que les haga juego.

Dios -y el trabajo duro- se encarga de proveer el "objeto de deseo" para revelarnos que no es suficiente el carro, un vestido amarillo o una fragante primavera para llegar a ese ansiado estado de perfección que llamamos "felicidad".
Un hombre dijo "no hay bien fuera de Ti" (refiriendose a Dios).
Tal vez sería necesario considerarlo.

Solo por un momento, antes de subir a nuestro auto y estrellarnos en cualquier carretera.
Y no es que sea trágica, pero en nuestras Fiestas Patrias murieron más de 40 personas en accidentes de tránsito.
Como para sentarse un rato a meditar.

la fotografía de agencias ap-emol

5.10.07

Regalo de primavera.

Este es un regalo especial para las (los) que deseen mirar todo lo fashion del mundo.
Espero les sirva de aliento para crear belleza (un producto de primera necesidad).








(Marca sobre cada sitio y verás lo que buscas de la moda actual.
Si tienes otras direcciones, compártelas.)

Preparativos de primavera (parte dos)

Para una mujer, el bolso es como el jardín para una casa.
O como la cubierta de chocolate para el barquillo.
Como la marmita para la cocinera, o sea, decorativo pero imprescindible.
Una mujer sin bolso es un ser a la deriva, casi,casi, un barco sin timón, sin exagerar.
¿Dónde pongo el labial, la agenda, los lentes de sol, los pañuelos desechables, la revista para el camino, el tejido, el pendrive y cuanto adminículo se me ocurra?

Un libro si hay que esperar en la fila del Banco.

Aguja, hilo, lápices varios, incluyendo el de pizarra (si se diera la ocasión de explicar la teoría de la relatividad), el espejo para el retoque (hay espejo en cuanto lugar una entre ¿para qué quiero otro?, me pregunto).
El monedero, ovbiamente, la Bip debidamente guardada en un estuche protector, los mil documentos de identidad que hay que tener en Chile, tú sabes, esos.
Aretes de repuesto (por si nos invitan a comer), un toma moño si es que hay calor, desodorante, crema de mano, pasta de dientes con su correspondiente cepillo ¿estaré olvidando algo?
Los diseñadores han puesto de moda este año los bolsos grandes.

¡Menos mal!, porque con esas carteritas mínimas era un suplicio ir a cualquier lado.
Eso sí, nadie responde por los dolores de espalda.

Como decía mi madre "todo tiene sus bemoles"


4.10.07

Preparativos de primavera (parte uno).
















¿Será una frivolidad hablar de estos detalles?

Un soñado vestido amarillo, de Valentino si se puede. Si no, una buena copia hecha por la costurera estrella, bien por eso.
Unas sandalias cómodas y un gran sombrero.

La sombrilla es absolutamente inútil, no sabremos dónde dejarla cuando no estemos al sol y lo más probable es que se quede olvidada en cualquier lugar, como sucede con el paraguas en invierno.
Pero es hermosa, así que vale la incomodidad.







2.10.07

¡Oh primavera, hermosa primavera!

Resplandecen las novias en primavera.
O quizás siempre son bellas solo que nosotros tenemos otra mirada y podemos verlas en todo su esplendor.

He sido invitada a una boda.
Me preparo con esmero en honor a los felices novios.