19.5.08

Defensa del paraguas.


Ya lo sé, no te gusta y no te gusta usar paraguas.

Te sientes como un inválido, trabado con esto de ponerlo quién sabe dónde, olvidarlo en el bus y molestar a todo mundo cuando va empapado, si es que te pilló la lluvia, porque en general -me dices- el paraguas anda cerrado, molestando a los vecinos con esa punta metálica inservible. ¿Para qué tiene una punta metálica?, preguntas. No es un escudo, menos un arma de ataque.

Para empezar, el paraguas es un adminículo muy democrático y generoso. No hace distinción como, por ejemplo, las cucharas. Las cucharas son de lata, de plaqué, de plástico o de plata. U otros aparatos, los autos, las motos, las bufandas o las corbatas, las corbatas sí que son elitistas.

El paraguas es siempre igual, colorinche o negro entero, no pierde su forma y utilidad. Proteger y decorar.
Una mujer amparada en uno abierto se ve encantadora, en especial si es transparente o de varios colores.
Un hombre, varonil.
Los niños, tiernos.

Un momento memorable es cuando observo una pequeña niña que sale del colegio, cargada con esa mochila llena de cositas de lo más enigmáticas y con un gesto gentil abre el paraguas e invita a una compañera para caminar hacia el hogar.

Es verdad, convengo, el paraguas es de lo más infiel. Se va con cualquiera, no discrimina mano alguna, lo que le gusta es abrir sus varillas y que la lluvia lo empape entero, ahí es feliz, casi baila en nuestras manos. O cuando se opone al viento con valentía de quijote, nadie se la gana.

Hoy se dejó caer una tenue garúa, el aire tibio, las hojas todas por el suelo alfombrando las veredas, saqué mi paraguas transparente, uno sencillo, de esos que venden en el barrio Meiggs y caminé aspirando la limpieza de la ciudad.


1 comentario:

Alemamá dijo...

Soy campeona para perder paraguas; se me han quedado en micros, aulas, iglesias, y por donde camine. Por suerte hoy los consigues "a luca" aún en medio de una aguacero. No entiendo cómo los chinos logran ese récord, pero nos hace lamentar menos su extravío.

Está simpática tu "Oda al paraguas".