13.7.07

La ciudad de los inmortales.

Viajé al Norte, tú sabes, tengo parte de mi corazón en La Serena y a veces una buena conversa bien vale la pena las dificultades del camino y las seis horas de bus, porque en avión, ni modo.
Fui a los alrededores con mi amiga Run Run, ella quería que conociera un mirador que está en uno de los extremos de la bahía y donde se puede ver la limpidez del mar en una extensión tan amplia que la mirada se pierde al borde de la fantasía.
Historias de piratas, batallas en el mar, corsarios que quemaban sus naves o la ciudad recién edificada, hombres que defendían sus familias, mujeres que protegían sus hijos, en fin, aquel mundo lejano narrado con la gentileza de la amistad.
El camino, lleno de sinuosidades nos hizo llegar a un pequeño lugar que me recordó de inmediato a Borges, esa historia impresionante que asombró nuestra adolescencia y nos hizo viajar a lugares inimaginables. Bueno, mis debilidades no son un misterio, siempre Borges, por supuesto.

"Emergí a una suerte de plazoleta; mejor dicho, de patio. Lo rodeaba un solo edificio de forma irregular y altura variable; a ese edificio heterogéneo pertenecían las diversas cúpulas y columnas. Antes que ningún otro rasgo de ese monumento increíble, me suspendió lo antiquísimo de su fábrica. Sentí que era anterior a los hombres, anterior a la tierra. Esa notoria antigüedad (aunque terrible de algún modo para los ojos) me pareció adecuada al trabajo de obreros inmortales. Cautelosamente al principio, con indiferencia después, con desesperación al fin, erré por escaleras y pavimentos del inextricable palacio. (Después averigüé que eran inconstantes la extensión y la altura de los peldaños, hecho que me hizo comprender la singular fatiga que me infundieron.) Este palacio es fábrica de los dioses, pensé primeramente. Exploré los inhabitados recintos y corregí: Los dioses que lo edificaron han muerto. Noté sus peculiaridades y dije: Los dioses que lo edificaron estaban locos. Lo dije, bien lo sé, con una incomprensible reprobación -"

Si quieres seguir leyendo, continúa en: biblioteca vitanet.cl


3 comentarios:

alida dijo...

Hermoso sitio y seguiré tu recomendación de seguir leyendo

Feliz fine

Alemama dijo...

Toyita: También a mí hay sitios que me recuerdan libros. Es curioso, pero al leer sin ilustraciones cada uno imagina cómo quiere. Selecciona imágenes y la s reelabora, etc. pero pasa. Lo que es a mí, El Señor de los Anillos es permanente fuente de este tipo de "recuerdos" y asociaciones de ideas.

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Te dejo mi comentario sobre los "boqueteros":

Ojito, ¡querida! tienes toda la razón, pero yo he optado por azotarme de risa ante tanta estupidez. De verdad, mejor es reírse y no llorar de los ineptos que tenemos dictando "justicia" en Chile, a todo nivel.

Un beso grande.

Ingrid U J dijo...

Lindo tu lugar!!!
Y tu país un anhelo personal de conocer...

Conozco Chilenos maravillosos en mi país, gente linda, cariñosa, abierta y dicharachera, siempre hay cosas lindas e interesantes para platicar...

Bendiciones,

Ingrid