9.7.07

"Cita en el día del crisantemo."

Ni siquiera tiene las vitrinas iluminadas.
Ni decoración como las grandes librerías de los malls.
Los libros extendidos por todos lados, sobre el largo mesón, en los anaqueles, sobre sillas, en fin, oferta apetitosa e irresistible.
Los hay grandes, con tapas de letras doradas, los hay pequeños con signos apenas visibles. Unos tan voluminosos que da vértigo hojear cantidades de páginas; otros tan delgados que se leen de un tirón.
Es la casa de remates.
Rematan libros que han quedado rezagados en las imprentas, editoriales o comercios del ramo. Por supuesto, baratísimos. Inverosímiles temas. No tienen ningún catálogo ni orden, simplemente están ahí, expuestos para todo el que quiera hurgar y de pasada comprar alguno.

Adquiero dos joyitas.

Dos antologías de cuentos, de Marcelo Birmajer y la otra de Natalia Roa.
Una ganga, apenas 900 pesos cada uno (un y medio dólar).

"Cita en el día del crisantemo", ¿no es un bello título para cualquier relato?

Ueda Akinari, escritor japonés relata la historia de dos amigos, la importancia suprema para cumplir la palabra empeñada, el honor, la nobleza.
Leo sin prisa. Las palabras entregan toda su fantasía, el misterio, la delicadeza de una hoja de otoño mecida en el viento, el sonido leve de la lluvia en el atardecer.

De regreso a casa me recibe un ramo de crisantemos amarillos, único adorno en la mesa del comedor. Alguien vino a dejarlo como regalo.

Todo un presagio.

2 comentarios:

alida dijo...

Que hermoso titulo acorde con la imagen y el escrito
Un gran saludo

ojo humano dijo...

Me pareció un bello título.
El cuento también es muy bueno.
Gracias por la visita. Te estoy leyendo.
Un saludo.