13.9.08

Visita inesperada.

Cada vez que ocurre algún hecho insólito una se queda como a la espera.

¿Vendrá otro?

¿Volverá a suceder?

¿Por qué la maravilla no nos visita más a menudo?

¿Por qué alguien no viene hacia nosotros con su gracia y nos toca como hoy vino este pequeño jilguero a conversar a mi escritorio?

Así, nada más, sin aviso, entro a buscar mis cosas para irme a este largo fin de semana (toda la oficina está de vacaciones hasta el 22 ¡aleluya!), y desde la alfombra me mira, todo ojitos inocentes, toda espera. Le hablo para tranquilizarlo, quiero que se quede pero a la vez quiero que vuele hacia el patio. Él da pequeños saltos y de pronto, sin aviso, se levanta, grácil, fuerte, directo hacia la puerta, sin despedida, directo a los árboles.

Y desde ahí canta.

¡Oh, la libertad!

¿Era un ave o un ángel?


2 comentarios:

AleMamá dijo...

Era el Señor que no deja caer ni un pelo de tu cabeza sin que Él lo permita que te mandó el pájaro para alegrar tu alma sensible.

Besos y ¡felices fiestas patrias!

ojo humano dijo...

Fue un precioso detalle de amor y estoy muy agradecida de Dios.

Que tengas unas tranquilas fiestas, llenas de detalles lindos, especialmente del Espíritu.