23.10.08

Breve, demasiado breve.

Como la mirada en el horizonte
El humo de la vela
El vuelo de la hoja en otoño,
Como el vapor de las calderas
El rocío sobre la rosa
Ninguna huella queda
La voz desgajada
La risa cortada con cuchillo
Nada queda de tu paso
Sobre los prados que crecen
Con el mismo verde
Que viera Salomón.
Solo tu nombre en una cuenta impaga
Y en el corazón de los que amaste
No demasiado,
suficiente para el olvido.

2 comentarios:

AleMamá dijo...

¡Maravilloso poema, Toyita! la fugacidad del tiempo y la nada que somos. Sí, somos hierba que por la tarde se seca y el viento se la lleva.

Un beso grande. Por favor, sigue escribiendo. ¿Estudiaste literatura o algo afín?

Quedó bien este formulario incrustado. Primera vez que lo veo. Yo tuve un problema con los míos desde anoche: no me pescaban. Debí cambiarlos también.

Cariños

ojo humano dijo...

Lo del formulario no es mi autoría, don Blogger se las arregla para darnos sorpresas y mejorar (se supone) en su diseño. Me parece mejor que la ventana externan
Gracias por tus palabras, siempre me animan, no he estudiado literatura, me gustaría, tal vez...en la otra vida.