23.4.08

Cambio de hábitos.

Cuando se pretende cambiar un hábito -heredado, por cierto, como el televisor-, los expertos aconsejan reemplazarlo por otra actividad. Erich Fromm en su libro "El arte de amar" nos da una luz más o menos lógica:

"Habiendo examinado ya el aspecto teórico del arte de amar, nos enfrentamos ahora con un problema mucho más difícil, el de la práctica del arte de amar. ¿Puede aprenderse algo acerca de la práctica de un arte, excepto practicándolo? (…)

La práctica de cualquier arte tiene ciertos requisitos generales, independientes por completo de que el arte en cuestión sea la carpintería, la medicina o el arte de amar.
En primer lugar, la práctica de un arte requiere disciplina. Nunca haré nada bien si no lo hago de una manera disciplinada; cualquier cosa que haga sólo porque estoy en el "estado de ánimo apropiado", puede constituir un "hobby" agradable o entretenido, mas nunca llegaré a ser un maestro en ese arte. Pero el problema no consiste únicamente en la disciplina relativa a la práctica de un arte particular (digamos practicar todos los días durante cierto número de horas), sino en la disciplina en toda la vida. Podía pensarse que para el hombre moderno nada es más fácil de aprender que la disciplina. ¿Acaso no pasa ocho horas diarias de manera sumamente disciplinada en un trabajo donde impera una estricta rutina?

Lo cierto, en cambio, es que el hombre moderno es excesivamente indisciplinado fuera de la esfera del trabajo. Cuando no trabaja, quiere estar ocioso, haraganear, o, para usar una palabra más agradable, "relajarse". Ese deseo de ociosidad constituye, en gran parte, una reacción contra la rutinización de la vida. Precisamente porque el hombre está obligado durante ocho horas diarias a gastar su energía con fines ajenos, en formas que no le son propias, sino prescritas por el ritmo del trabajo, se rebela, y su rebeldía toma la forma de una complacencia infantil para consigo mismo.

Sin esa disciplina, empero, la vida se torna caótica y carece de concentración."

Volviendo a lo de la TV., pretendo escribir cada día un cuento. Cuarenta historias, no estaría nada de mal ¿no? Luego tal vez los mande a algún Concurso, edite un libro o simplemente los publique en este blog.
De momento, escribo en mi libreta de apuntes.

4 comentarios:

VDE dijo...

ja ja...
Yo saco pica... llevo casi 3 meses sin ver TV. Bueno, salvo por la tarde de cine que organizé por acá.
No tengo tele. De seguro así es más fácil.

VDE dijo...

Gracias por compartir esa música tan linda!! Realmente inspiradora.
Yo la quiero!

ojo humano dijo...

Estoy juntando cositas para enviarte. Me he esforzado (y cabezeado) pensando en poner música especialmente para ti. Sé que es una gran compañía.

Besos y cariños mil

Gusmar Sosa dijo...

Un gusto pasar por acà. Ando en busca de buenos blogs para enlazar. Ya ni recuerdo omo llegué a este. Pero ha sido bueno pues casualmente hace nueve meses yo entré en el club de abandonar la tele para ser más productivo. Y de vez en cuando veo uno que otro programa, pero ya estoy curado del mal de dedicale la mitad del día a la tele. Me gusta tu reflexión. Te e enlazado, puedes vrlo en mi blogs www.gusmarcarleixsosa.blogspot.com