27.9.07

Una historia de "sentido común".

Venkatesh Gunti es un hombre delgado de 30 años con bigote recortado que nació en una familia dalit de Medipalli, un conjunto de casas color pastel ubicada en las ondulantes colinas del estado de Andhra Pradesh. Desde su adolescencia, con frecuencia oraba en la iglesia Zion del pueblo, establecida por misioneros sudafricanos. Hace tres años, encontró un codiciado empleo que le habría permitido escapar de la miseria de la vida rural, como conserje de un colegio del gobierno en el pueblo de Bhongir.

El trabajo estaba reservado para un dalit, y Gunti tenía que presentar un certificado de "casta inferior": algo que creyó una mera formalidad.

Pero cuando Gunti solicitó el documento en la oficina recaudadora local, un burócrata, recuerda Gunti, se lo negó. De acuerdo con reportes presentados por el secretario del pueblo, Gunti asistía regularmente a la iglesia y, por ende, ya no tenía derecho al estatus de "casta inferior". No obtuvo el empleo y tuvo que quedarse en el pueblo, ganándose la vida como trabajador manual.

Para recuperar los beneficios de la acción afirmativa, Gunti dijo:

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