14.7.08

Doxa



No debería perturbarte

el ruido que hace tu viejo con la boca

cuando come. Ni la ordalía de bolsillo

en las horas pico; o tu scrum privado

contra los malos pensamientos.



No deberían perturbarte

los novios que acumulan en las piezas paternas

sus artefactos domésticos;

ni las mujeres en las peluquerías,

con sus gorras de goma,

cuando palma la tarde...



Alguien talla, desde que naciste,

un ostracon con tu nombre.


No debería perturbarte.






(Poema de Fabián Casas, argentino.

Foto de Santiago, Mauricio Palma.)

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