28.11.07

Pecados mortales (3)

¡Qué bueno es Dios
con los de limpio corazón!

En cuanto a mí, un poco más y hubiera caído;
mis pies casi resbalaron.
Pues tuve envidia al ver cómo prosperan
los orgullosos y malvados.
A ellos no les preocupa la muerte,
pues están llenos de salud;
no han sufrido las penas humanas
ni han estado en apuros como los demás.
Por eso el orgullo es su collar
y la violencia su vestido;
()
Preguntan: "¿Acaso Dios va a saberlo?
¿Acaso se dará cuenta el Altísimo?"
¡Miren a estos malvados!
Con toda tranquilidad aumentan sus riquezas.
¡De nada me sirve tener limpio el corazón
y limpiarme las manos de toda maldad!
()
Solo cuando entré en el santuario de Dios
comprendí el fin de ellos.

Salmo 73, de Asaf

(la fotografía de iván alvarado: la ciudad de los muertos


2 comentarios:

Ulysses dijo...

la envidia y la soberbia son de los dos pecados nas grandes
Saludos

Alemamá dijo...

Los pecados 'capitales' son tradicionalmente siete, y la envidia es uno de ellos.
Está emparentada con los celos, pero dicen que la envidia es el pecado de los pobres pues desean lo que no tienen y no necesariamente dinero, mientras que los celos es pecado de ricos, pues temen perder lo que tienen: el amor, posición social, aprecio, etc.
Un abrazo, amiga