4.1.07

Nunca regreses al pasado.

No quería volver a mi pueblo.

Y no porque fuese un mal lugar, no, de hecho tiene hasta un lindo nombre, Los Ángeles. ¿Acaso no recuerda las historias de la infancia con solo decirlo?

Pero no quería volver, no sé por qué una tiene que hacer aquello que detesta ¿no te ha pasado alguna vez? No quieres ir a esa cita, no quieres beber esa copa, te fastidia esa compañía, darías gustoso lo que consideras de más valor por evadir ese trámite. Pero ahí vas, perfumado y galán con tu mejor cara; luego bebes lo imbebible y te ríes de los chistes desabridos pensando que pronto terminará la velada.


Pues ya me entenderás por qué no deseaba volver.
Pero lo hice.

Mi madre desea que demos un paseo por la Plaza, tú sabes, es uno de los grandes entretenimientos de los pueblos pequeños. A boca de jarro me encuentro con Laura. No hay cómo escapar. Ella viene directamente hacia nosotras y por un instante se desconcierta. Me veo en su mirada y sé que rechaza mi vestimenta, demasiado generoso el escote para una cristiana, está pensando, y mi cabello exageradamente wella, muy artificial. Ella, sin una gota de maquillaje, lleva el pelo recogido sin coquetería. Busca en mi rostro la que fui y no logra darse cuenta que somos otras, que el tiempo ha realizado un trabajo diferente en cada una.


Insiste en que volvamos a vernos en honor a aquella tierna amistad de infancia. Tartamudeo alguna excusa, que debo volver pronto a casa o algo así y la veo alejarse con paso inseguro y los hombros levemente caídos. De pronto vuelve el rostro y levanta la mano con tristeza, jamás imaginó que la Capital me cambiara tanto.
Y yo, te prometo, no recordaba que alguna vez fui así.

1 comentario:

Alemama dijo...

¡Cambio de domicilio! Si el otro estaba bien bueno... pero te marcaré acá, jejeje

Este post me recuerda que me parezco a ti en muchas cosas, ¡hasta en ésto! Tampoco me gusta volver al pasado ni a los lugares que recorrí de chica en el sur y el norte.

Nooo, espera, no es eso exactamente, es que no me gusta encontrarme con personas que ya son otras, como yo, lo dices bien tú. A lo más uno va a repetir las viejas historias que en cada encuentro se repiten porque luego la vida nos hace vivir vidas diferentes y eso es lo que quedó en común muchas veces.

Todo podría recomenzar más de una vez. A veces sucede.